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Jun 06

Soluciones temporales

Llegó ante la puerta de su oficina, donde una hoja de papel escrita a mano muestra que el horario de atención al público es de 8:30 a 11:30. La cerradura se rompió hace un mes y le puso un candado que le prestaron y que ya tuvo que devolver, ahora para abrir y cerrar la puerta deberá manipular una trabajosa madeja de alambres amarrados y torcidos. El cristal de la ventana se rompió el día de la limpieza y hubo que ponerle un trozo de cartón para resolver, ahora no entra la claridad del día y habrá que trabajar con la luz encendida. El interruptor de la lámpara funciona cuando le parece, por lo que tomó la sabia decisión de pelar los cables y unirlos con la mano, eso nunca falla.

Ya frente a su puesto de trabajo; un buró con tres patas de madera y una de ladrillos, comienza a ordenar los papeles del día. Enciende la computadora y acomoda el libro de recetas de cocina que nada tiene que ver con su trabajo,  pero es importante para calzar el monitor que tiene un defecto y si no es así no se ve, eso le obliga a trabajar con la cabeza ligeramente inclinada hacia la izquierda pero ya se ha ido acostumbrando. Unos misteriosos puntos de pintura verde sobre el piso no son obra de la casualidad, son las marcas que delimitan las únicas áreas donde no caen goteras cuando llueve, de ahí la posición atípica del buró y no producto de algún moderno estilo decorativo. Coloca frente a él un par de sillas de hierro donde recibirá a sus visitantes. Quince minutos después ya ha ordenado todos sus documentos y los sistemas informáticos han terminado de cargarse. Está listo para comenzar su día.

Esto que parece la oficina de Pedro Picapiedras no es ficción, es una triste realidad. “Hay que resolver”, dice una conocida frase. Rendirse ante el primer obstáculo no es aconsejable. Buscar una solución rápida para resolver los pequeños inconvenientes de la vida diaria es una prueba de iniciativa e imaginación, pero todo tiene un límite. Las soluciones temporales son sólo eso, algo que permite continuar trabajando a pesar de alguna contingencia y terminar la labor, su límite es de tiempo y es corto porque la solución definitiva al problema no debe demorar. Sólo que muchas veces esa solución definitiva nunca llega.

Las soluciones temporales son soluciones a medias y surgen a diario en el trabajo, el hogar y las relaciones personales. Una solución a medias indica que la otra mitad del problema sigue ahí y habrá que convivir con ella. Además, los problemas no surgieron todos al mismo tiempo, cada uno tuvo su día y su solución temporal con su toque de iniciativa, pero se fueron acumulando. Entonces, la acumulación de los pequeños problemas a medio resolver terminará por entorpecer el trabajo,  arruinará el estado de ánimo de las personas y convertirá el lugar en un escenario de deterioro, desorden y abandono.

3 comentarios

  1. Mario Conde

    Temporal, vaya palabrita, cuantas cosas temporales se han eternizado

  2. Marvely

    Estamos rodeados de soluciones temporales. Nos tropezamos a diario con tantas que en ocasiones perdemos la cuenta de a cuantas debemos darle solución para poder resolver y luego de resuelto el problema, nos olvidamos y se queda así de forma vitalicia.
    Ejemplos cercanos en mi sector los hay por montones, segura que podríamos hacer un listado enorme de ellas y acumularíamos un buen récord.
    No hay voluntad de las personas que tienen a su mano cierto recursos para erradicar estos problemas y se queda de la manera más fácil que alguien le dio solución
    Buen tema Arnaldo.. !!!
    Tas perdio !!

    1. Arnaldo

      “No hay nada más definitivo que lo temporal”, así decía un compañero de trabajo. Cuando se aplica la solución temporal es como si se dejara de percibir el problema y se eterniza el remiendo. Eso es propio de la falta orden y planificación, donde nada parece tener importancia, donde lo único importante es dejar de percibir el problema. En esa oficina hipotética no hay cerradura, no sirve el buró, la lámpara está rota, la computadora defectuosa, caen goteras, etc. Pero el ser humano, que se adapta a todo, le ha buscado la vuelta y a cada cosa mala le pone un parche que no resuelve nada y termina adaptándose él a todos los problemas, más exacto, termina deformado y torcido por los problemas. Claro, eso también es relativo, para unos es un gran innovador y para otros un mediocre. Ese es el tipo de gente que cuando le sale una llaga, en vez de ir al hospital a curarse sale a buscar a alguien que se la maquille para que no se vea.
      Cuando se trabaja siempre por contingencia se piensa sin perspectivas y se termina viviendo por instinto.

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