¿Qué son los RFID? La Tecnología en los supermercados.

Hace ya varios años surgieron unos pequeños dispositivos electrónicos que han ido ganando cada vez más protagonismo y aplicaciones prácticas. Se llaman RFID.

Su origen está en los lejanos días de la Segunda Guerra Mundial y fueron utilizados para identificar los aviones en el radar. Como lo indica la sigla en inglés, son dispositivos de identificación por radiofrecuencia, o sea, mediante ondas de radio.

Es un pequeño chip electrónico que es capaz de trasmitir mediante ondas de radio la información que tiene almacenada en una memoria interna. Estos dispositivos se fijan a cada uno de los productos que se ofertan en las áreas de venta de tiendas y supermercados. Entonces, mediante un equipo interrogador se puede gestionar a distancia y de manera automática los datos de cada producto. Entre los datos que trasmite están principalmente los códigos de identificación del producto, la marca, el fabricante, la fecha de caducidad y otros datos que se le quieran adicionar.

Sin entrar en muchos detalles complicados, los hay de diferentes tamaños y los hay con más y con menos prestaciones. La microelectrónica ha logrado reducirlos hasta hacerlo comparable a un simple grano de arroz. Contienen una pequeña memoria permanente en la que se graba la información. Son muy útiles en los grandes almacenes y supermercados, donde existen miles de productos diferentes que de otra manera sería muy difícil controlar, siendo más efectivo incluso que el conocido código de barras.

La mayoría no utiliza batería, sino que funcionan con la energía de la señal de radio que le proporciona el propio equipo interrogador en el momento de ser irradiado. Cuando se efectúa el pago del artículo, el propio escáner del cajero puede anular el chip y puede salir libremente. En cada puerta de acceso se sitúa un equipo interrogador y si alguien lleva consigo algún artículo cuyo microchip no haya sido anulado, sonará una alarma. Es así de sencilla la fórmula.

Los hay de disímiles formas, pueden estar dentro de un botón de una prenda de vestir, debajo de la etiqueta de una lata de conservas o dentro de un adorno. Nada, o casi nada escapa hoy a los RFID en los grandes centros comerciales.

Son una herramienta eficaz para evitar los robos, aunque esa no es su única utilidad. También permiten otras facilidades como el control de los inventarios en tiempo real, el control de la caducidad de alimentos, facturación automática y otros, en lugares donde hay una gran variedad de artículos y donde se funciona con el método de auto-servicio ante cientos de personas.

Su uso se ha extendido también a otras aplicaciones. Hoy en día los RFID son un soporte fundamental de las tecnologías IoT (Internet de las cosas), en las que se pretende dotar de cierta “inteligencia” no sólo a los electrodomésticos sino también a los objetos de uso personal.

En la actualidad los hay también en forma de implantes, bajo la piel, entre los dedos índice y pulgar. Y contienen información personal del individuo, como su historia clínica, cuentas bancarias y demás, que ya permiten incluso pagar sin las conocidas tarjetas, sólo con mostrar la mano.

En Cuba su aplicación es todavía muy limitada, tan sólo a algunos productos en los mercados y  las balas de gas. Pero no debe estar lejos el día en que su uso se extienda masivamente y el molesto e ineficiente “Guardabolsos” sea algo obsoleto también en las tiendas cubanas.

2 comentarios

  1. Hace unos días un conocido mío estuvo retenido en la aduana del aeropuerto más de dos horas pues en un desodorante tenía en la base el famoso chip, la argumentación fue q traía información de enemigo y hasta le dijeron q era un asunto penal, después de varios interrogatorios, averiguar a q había venido, dónde compro y a q precio el desodorante, apareció alguien ya mayor con suficientes conocimientos y sentido común, y el amigo fue “liberado”.

    1. ¡Qué barbaridad! Me imagino el mal rato que pasaría su amigo. A veces la ignorancia hace cada cosas… Me recuerda a un compañero de trabajo hace casi 20 años que pasó también un aprieto por intercambiar programas en código fuente Java y C++ en una lista de correo, hasta que llegó alguien que sí sabía. Aquí no se utilizan casi estas cosas, aunque las tiendas de TRD sí tienen en la puerta el interrogador, se utiliza sobre todo para las ropas y los zapatos, pero el chip es grandísimo. Se empezó a poner en las balas de gas y se dijo en el noticiero, no sé si se seguirá utilizando.

      Saludos…

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